Mirada
La luna se asomó de nuevo al balcón, para ver, cómo las estrellas iluminaban el camino de los individuos que, indiferentes, eran observados por millones de luceros que daban luz a la noche.
-"No te sientas sola", le dijo la luna, que estoy aquí para escucharte, , he salido para combatir con tu soledad".
Ella no se sentía bien, aún después de lo que la Luna le dijo. Seguía sintiéndose igual que todas las noches, sola, desamparada, angustiada, asustada, vacía, prisionera del recuerdo. Corazón dañando. Alma debilitada. Deseo reprimido.... persona frágil. Frágil ante el recuerdo, ante los sentimientos, ante la soledad, ante el deseo, ante la noche, ante su silencio, ante su mirada oculta, ante los latidos de su corazón ardiente de dar amor, pero frio por no poder darlo, contento por tener dentro de sí a mucha gente, pero triste por no estar acompañado por ell@s.
Miró a la luna, desde su ventana, -"Luna, me gusta tu rostro"-pensó. "Me gusta tu mirada penetrante en el alma, me gusta el cielo cubierto de luceros que te hacen compañía y que lo visten de gala". Bajó la mirada y siguó pensando-"... pero no me gusta dirigir la mirada al cielo estando sola, teniendo el corazón dañado, el alma solitaria y siendo prisionera del recuerdo, porque eso es lo que veo en ti. Recuerdos. Recuerdos que son bonitos, pero que, a veces, te destrozan el alma.
Volvió a dirigir la mirada al cielo estrellado y dijo en voz baja, -"No dejes de brillar Luna, no permitas que no podamos ver tu rostro sonreir, porque aún en la soledad y en el desamparo, es bonito ver que en tí se refelja el corazón, el alma y el rostro de personas que, aun estando en la distancia (a veces inimaginable)se sienten en el corazón.
La Luna contestó que nunca dejaría de hacer compañía en las noches solitarias, ni que nos sintiéramos sol@s, que siempre alumbraría las oscuras noches y que intentaría abrazarnos con su presencia.
Ella contestó-" Alégranos con tu mirada, permítenos soñar contemplándote, hablarte con el corazón, déjanos sentir, cada noche, cómo se nos clava tu mirada y nos hace fuertes, pensando que, el dia siguiente, será mejor que al que le pusiste fin, aunque sólo sea un simple pensamiento.

1 Comments:
Yo no me fio de la luna. Fue simbolo del romanticismo, y del realismo cuando se dieron cuenta de que no era perfecta, ni redonda ni lisa. La luna me engañó varias veces, me empujó porque cuando está llena todo vale. Y aquí, a no muchos metros de donde estoy ahora, me envolvió en su halo y me hizo beber de unos besos que se tornaron muy, muy amargos...
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